Cítricos: ¿conviene comer la fruta entera o su jugo?

Los cítricos son económicos, se pueden encontrar en todas las estaciones del año, fundamentalmente en invierno y en otoño. Aportan innumerables beneficios a la salud y son fuente de fitoquímicos, antioxidantes (entre ellos vitamina A y C) y flavonoides. Ingeridos conjuntamente con medicación para tratamientos de anemia, favorece la absorción del hierro.

Los cítricos (naranjas, mandarinas, limones, pomelos) se destacan de otras frutas por la presencia elevada de vitamina C. Aunque el que más contiene dicha vitamina es el kiwi. Dicen que evitan los resfríos. Sin embargo, lo que hacen es mejorar la inmunidad. Cuando el resfrío está instalado, el proceso no se puede revertir por sí solo.

La recomendación de vitamina C de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos es de 60 mg. Otras entidades aconsejan 80 mg diarios. Una naranja de 100 gramos aporta 50 mg de vitamina C, lo que equivale al 62,5% de los valores diarios (si tomamos la última recomendación), mientras que un kiwi del mismo peso, aporta 90 mg y el 112,5%, es decir casi el doble.

La ventaja del consumo de cítricos radica también en que la cáscara protege el contenido interno de la presencia de pesticidas y nitratos.

Los cítricos son fuente de fitoquímicos y antioxidantes, entre ellas, las presentes en las vitaminas A y C. También contienen vitaminas B1, B2, ácido fólico, tiamina. Y minerales como el potasio, calcio, fósforo, magnesio, cobre y azufre.

Beneficios en su consumo diario
-Ayudan a la prevención de las infecciones de la mucosa.
-Equilibran la presión arterial.
-Revitalizan el organismo y fortalecen los tejidos.
-Desintoxican. Liberan al organismo de las sustancias tóxicas que proceden del medio ambiente y que favorecen los tumores malignos y el cansancio.
-Depuran el organismo. Cuando hay acumulo de sustancias nocivas (en la vesícula, hígado y riñones) que ocasionan la formación de cálculos biliares, renales y alteraciones hepáticas, ocasionando dolores molestos que entorpecen el funcionamiento normal, ayudan a depurar el cuerpo.
-Favorecen la salud de la piel. Esto se debe a la presencia de aceites esenciales, que hidratan y que mejoran la dermis.
-Toda su pulpa ayuda a arrastrar el colesterol sanguíneo.
-Favorecen la regulación de la glucemia. Esto se debe al aporte de fibra que enlentece la absorción de la glucemia (del azúcar en sangre). No sucede lo mismo cuando se realiza un jugo, ya que el mismo hace que los azúcares se absorban rápidamente.
-Previenen enfermedades cardiovasculares, la gota, entre otras.
-Favorecen la inmunidad. Refuerza las defensas del organismo.
-Presentan fibra, que evita la constipación.
-Contienen aceites esenciales. Un estudio sostiene que los aceites esenciales de los cítricos presentan actividad antimicótica contra colonias de Aspergillus niger, Aspergillus flavus, Penicillium notatum y Penicillium verrucosum.

La fibra se encuentra en su mayor proporción en la pulpa, en la piel blanca de la naranja (entre la cáscara y la pulpa). Si se consume en jugo no se aprovechan sus propiedades sobre todo la fibra, ya que queda en el exprimidor. Además, la fruta entera con toda su pulpa da mayor saciedad que si fuera en jugo.

Una ventaja que proporcionan los cítricos: debido a la presencia de vitamina C y de ácido cítrico, si se ingieren conjuntamente con medicamentos que se indican para combatir la anemia ferropénica, aumentan la absorción del hierro.

Contraindicaciones
-Los cítricos están contraindicados cuando se toman ciertos medicamentos antialérgicos, anticancerígenos, ciertos betabloqueantes para prevenir infartos e hipertensión arterial y ciertos antibióticos. Consultar al médico.

-No consumir más de 2 gramos de vitamina por día. Un mayor consumo puede ocasionar malestares estomacales y diarrea.

-No se recomienda dosis superiores a 2 gramos en embarazadas, ya que puede llevar a una deficiencia de esta vitamina en el bebé.

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