Crisis de gabinete: Caputo reemplaza a Sturzenegger y Dujovne absorbe Finanzas

Macri cedió ante las presiones del mercado, pero el cambio de gabinete no incluye una reducción fuerte de ministerios.

Mauricio Macri tiró parcialmente la toalla, luego de la nueva corrida que sacudió a su Gobierno. Como anticipó LPO, en la mesa chica de Cambiemos ya tenían claro que todos los sectores de poder, incluido el mercado tenían un diagnóstico compartido: Macri debía achicar su gabinete, concentrar el manejo económico y relevar a Federico Sturzenegger del comando del Banco Central, que se vio muy errático para enfrentar la corrida.

Macri convocó al caer la tarde a una cumbre en Olivos y allí cedió lo mínimo y necesario. Le pidió la renuncia a Sturzengger y designó en su lugar al ministro de Finanzas, Luis Caputo, que en los hechos venía expandiendo su influencia en la intervención en el mercado.

El gobierno anunció que enviará su pliego al Senado para que lo traten. Desde el bloque que conduce Miguel Pichetto anticiparon a LPO que en principio la tradición es aprobar al candidato que propone el presidente para el Banco Central, aunque recordaron que Caputo “tiene una causa”.

LPO había anticipado este miércoles que la renuncia de Sturzenegger había regresado al primer punto de análisis de la mesa chica del Gobierno y se mencionaba como posibles reemplazantes a Miguel Kiguel, Javier González Fraga y Hernán Lacunza. González Fraga era el elegido por Caputo, pero Macri optó por lo seguro y trasladó a su ministro de Finanzas al Banco Central. Aunque en el mercado no descartan que antes de anunciar su designación, nombres de mas peso y trayectoria hayan rechazo un ofrecimiento del presidente.

Caputo no es un macroeconomista ni tiene una visión global de la política monetaria, por eso, fuentes del mercado consultadas por LPO advirtieron: “Tiene que anunciar cuanto antes que lleva un economista monetario al directorio y otro economista macro, el es trader por eso necesita dar la señal de qué hay solidez técnica ahí adentro”.

Junto con Sturzenegger se va el vicepresidente 2º del BCRA, Demian Reidel, hasta ahora el hombre fuerte al frente de la estrategia monetaria y financiera del Banco Central y sherpa argentino en el G20. Lucas Llach, en tanto, a cargo de la digitalización del mercado financiero, hasta no presentó la renuncia. Los demás que acompañarán al ahora ex presidente en su salida son el director Francisco Gismondi, el gerente general, Mariano Flores Vidal, y el subgerente general de Investigaciones Económicas, Andrés Neumeyer.

El ministerio de Finanzas, ahora reducido a Secretaria de Estado queda a cargo de Santiago Bausili, que pasará a depender del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. El cambio también se explica porque en esta etapa el mayor volumen de financiamiento de la Argentina vendrá del FMI y ya no será necesaria una operación tan intensa en los mercados internacionales, como la que garantizaba Caputo.

Caputo es un trader de estilo de operación agresivo -de hecho, lo corrieron del Deutsche Bank por dejarlos muy enterrados en deuda- y fue quien resolvió la anterior corrida con la combinación de poner una oferta de USD 5.000 millones a $25 más la polémica operación de venta de bonos a los fondos BlackRock y Templeton, anticipada en exclusiva por este medio.

En este nuevo ciclo de la corrida, que inútilmente el Gobierno intentó reducir a “turbulencia”, Caputo volvió a jugar fuerte anunciando que de los USD 15.000 millones que iba a anticipar el FMI, la mitad se usarían para abastecer al mercado comprador de dólares. Pero el mercado esta vez no le respondió y este jueves el dólar superó los 28 pesos, consagrando en un día una impresionante devaluación del 6,53%.

“Está claro que tenemos un problema de confianza en el mercado, no nos creen y siguen comprando dólares aunque lo lógico sería que tras el anuncio de “Toto” anticiparan que la semana que viene cuando entre la plata del FMI, el dólar baje”, afirmó a LPO un importante miembro del Gobierno.

“Nos están pidiendo un cambio de gabinete y debería ser drástico”, agregó la fuente, confirmando otro anticipo de LPO.

Contra la pared, Macri reaccionó y desplazó a Sturznengger, cuya errática política ya era unánime: En el mercado local, en Wall Street y hasta en el FMI, que en los hechos, en el acuerdo alcanzado se la cambió por completo. La titular del Fondo, Christiane Lagarde, le habría deslizado a Macri alguna crítica sobre el manejo de la crisis del Central, durante el encuentro que mantuvieron en la cumbre del G7 en Canadá, el pasado fin de semana.

Los cambios sin duda van en la sintonía de lo que reclamaba el mercado y el círculo rojo, que tanto fastidia a Macri, pero dan la impresión de haberse quedado cortos.

La mesa que integran María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Marcos Peña, Emilio Monzó y Rogelio Frigerio, le venían pidiendo a Macri una reducción “drástica” del gabinete: Pasarlo de 23 ministros y dos vicejefes de Gabinete a 8 o máximo 12 ministros con poder y volumen político, que dinamicen la gestión y actuaran de paragolpes, para que no se el presidente el que empuje las medidas y pague todos los costos políticos.

Central en esta operación era empoderar sobre todo a un único conductor de la economía, que al menos absorbiera Producción, Finanzas, Energía. Macri este jueves se limitó a dar un módico primer paso. Se verá si fue el inicio de una transformación más profunda o apenas lo máximo que está dispuesto a ceder.

Fuente: La Política On Line

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