El riesgo país subió 20% desde septiembre y complica el financiamiento de 2017

El Gobierno confía que compensará la suba de tasas de la Fed con baja del riesgo país. Los números lo contradicen.

A menudo se bromea entre empresarios con que basta con que en Argentina asuma un gobierno no peronista, para que la economía mundial tenga un giro antimercado. Y esta vez parece no ser la excepción. Las principales variables externas en las que se basaba el plan original de crecimiento hacia afuera de Macri se van revirtiendo. El riesgo país hace tres meses que no para de subir.

El Brexit fue el primer cimbronazo. Sin impacto directo sobre la deuda nacional, mostró que el mercado internacional estaba rápido de reflejos para refugiarse en el dólar frente a subas en la volatilidad de los activos. Y aunque no impactó sobre Prat Gay, dejó a Urtubey con una tasa muy alta para el financiamiento de la deuda salteña.

El nuevo sacudón vino por el efecto Trump. La elección del magnate como futuro presidente de Estados Unidos ratificó las expectativas de que la Reserva Federal (la Fed) subiera la tasa de interés a más tardar en 2017. Esto impactó en los planes de Bordet de tomar deuda externa. Y esta vez sí alcanzó a Macri. A partir de ahora, tomar nueva deuda externa será más caro. Cornejo ya adelantó que bajo estas condiciones no buscará financiamiento afuera.

Es que la tasa de interés para la colocación de deuda en el mercado internacional surge de la percepción del mercado del riesgo de invertir en cada país. Así, a la sobretasa que paga cada país por encima de la tasa de la Fed (que es la tasa de base por ser considerada de riesgo cero), se la denomina “riesgo país” o “Embi+” y es una variable estimada por la consultora JP Morgan.

En el gobierno de Macri desestimaron, al menos de la puerta para afuera, que la suba de la tasa de base vaya a complicarle el programa económico. Según fuentes oficiales, a lo sumo la tasa de la Fed subirá 0,5 puntos porcentuales en 2017, y esta suba puede ser compensada con una renovada baja del riesgo país.

Sin embargo, los números le dan la espalda a la lectura oficial. En los últimos doce meses, el riesgo país subió un 6,9%. Para tener otros puntos de comparación, el de México subió 4,3%; mientras que el de Venezuela bajó 15,17%. Brasil incluso con la crisis económico-política que atraviesa tuvo una baja de su Embi+ del orden 29,89% entre diciembre de 2015 y el último mes de 2016.

Desde luego y con razón, el gobierno esgrime que tras la salida del cepo, en abril el JP Morgan corrigió la metodología del cálculo del Embi+ y que eso se tradujo en una suba de más de 100 puntos, sin que eso afectara la tasa de interés. Lo que es innegable es que desde junio el riesgo país argentino se estancó y que desde septiembre, aun con oscilaciones, ya trepó un 20%.

Consultado sobre el pronóstico del equipo económico de Macri de que el riesgo país iba seguir en baja, el analista Gustavo Neffa de Research for Traders respodió a LPO que “Los números no solo de Argentina sino del resto de la región muestran que la elección de Trump pateó el tablero.”

“La suba de tasas afecta a todos los países emergentes sobre todo a los más necesitados de financiamiento externo, como Argentina. Tampoco ayudan el déficit creciente y estos movimientos políticos. Para los mercados, esto de Ganancias da una señal muy negativa”, concluyó Gustavo Neffa.

Así, desde que el 22 de septiembre el riesgo país tocó su mínimo de 427 puntos, rompió la tendencia a la baja y, con mucha volatilidad, no deja de subir. Hoy puntualmente, producto de la incertidumbre sobre el impuesto a las Ganancias, dio un salto de 23 puntos hasta ubicarse en 513 puntos básicos. O lo que es lo mismo, un adicional de 5,13% de tasa que debería pagar la deuda soberana por encima de la tasa de base.

“Antes de Trump trabajábamos con una hipótesis de una suba de tasas de la Fed en febrero y otra más en 2017. Con Trump y su plan de reactivación, estimamos un crecimiento del 3,5% del PBI de Estados Unidos, y una consiguiente suba de las expectativas inflacionarias y por ende el mercado da por descontado que la Fed apure la suba de tasas de interés para aplacarlas. Un cuarto de punto mañana y dos subas más el año que viene”, explicó Neffa a LPO.

De todos modos, el analista advirtió que el análisis diciembre-diciembre puede ser injusto porque entre octubre y noviembre de 2015 se registró la primera etapa de la baja del riego país por el efecto Macri y en la comparación interanual se la deja afuera. De todos modos, en el análisis de más corto plazo, Neffa descree que el país esté a salvo del efecto de la suba de tasas de la Fed tanto por razones internas como externas.

“No creo que estemos blindados en nada. La suba de tasas afecta a todos los países emergentes sobre todo a los más necesitados de financiamiento externo, como Argentina, y más siendo que ya el año pasado teníamos la tasa más alta de América Latina. Tampoco ayudan el déficit (fiscal) creciente y estos movimientos políticos. Para los mercados, esto de Ganancias da una señal muy negativa”, concluyó Neffa.

Fuente: La Política On Line

 

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