Especialistas anticipan que la recuperación del empleo no se sentirá en 2017

Según especialistas, se requiere un crecimiento de más del 3% anual para que crezcan la inversión y el empleo.

La ley de presupuesto de 2017 contempla un crecimiento del 3,5% anual, pero los analistas consideran que es más una expresión de deseo del ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, que un escenario factible. Como explicó a LPO el economista Giacomini, en el mejor caso el crecimiento será de 2,4%. Una explicación similar dieron analistas internacionales que pronosticaron una performance del PBI del 2% y la CEPAL, que la estimó en 2,3%.

Quienes creen que el crecimiento superará el 3% confían en que el mejor clima de negocios y el compromiso de reducir la presión fiscal alcanzarán para dinamizar las inversiones a la vez que la baja de la inflación mejorará el poder adquisitivo del salario e impulsará el consumo.

No obstante, con la capacidad ociosa arriba del 30% el nivel de actividad, que es el principal determinante de la inversión, debería subir fuertemente para que las empresas tomen la decisión de ampliarse ya sea mediante ampliación del personal o inversiones en bienes de capital.

“Argentina con crecimiento menor al 3% anual no mueve el amperímetro del empleo y la inversión privada”, estimó Mariano de Miguel, economista de la UCES y director del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET-UMET).

“Argentina con crecimiento menor al 3% anual no mueve el amperímetro del empleo y la inversión privada”, estimó el economista Mariano de Miguel.

El problema es que los sectores que mejor dinámica mostraron este año, como el agro, no son necesariamente intensivos en mano de obra y su tracción sobre el resto de la economía fue exigua; mientras que la industria textil, metalmecánica y automotriz, que son importantes generadores de puestos de trabajo, son los rubros más golpeados por la recesión y 2017 no les promete cambios en su situación de fondo.

La construcción, el rubro responsable por la fuerte caída del empleo en el segundo semestre del año pasado y el primero de este, depende de que la obra pública despegue con fuerza desde principio de año, lo cual entra en tensión con el objetivo de Macri de bajar a rajatabla el déficit fiscal. Es que con la rigidez de la estructura del gasto público, para ampliar la obra pública lo suficiente como para que lleve la actividad al 3% y con eso despierte al sector privado, deberá relajar el déficit. O ampliar la deuda.

“De momento, para 2017 no vemos claro un repunte de la inversión porque la actividad no repunta lo necesario”, agregó de Miguel, quien considera que la inflación para el año próximo rondará el 26% anual.

Y este es otro punto débil del argumento de Prat Gay. En 2016 la inflación (que para la Ciudad ronda en 44% anual) superó con creces a las paritarias. Y en 2017, con subas periódicas de agua, luz y gas que rondarán el 35% anual, para recobrar el nivel de poder adquisitivo del salario de 2015, las paritarias deberían ubicarse al menos 10 puntos porcentuales por encima de la meta inflacionaria del Banco Central. Y esto también pone en tensión el objetivo fiscal.

E incluso recuperando terreno en la economía en blanco, esto no necesariamente se traduce en una mejora de corto plazo en la capacidad de consumo de la otra mitad. Es que el empleo formal cayó 1,5% en 2016 según los números de la AFIP y el Indec recogió en el tercer trimestre datos récord de informalidad laboral. Todo esto se tradujo en una caída del 5% en 2016 del PBI per cápita y en los reclamos sociales y gremiales que enfrenta Triaca.

Con estos condicionamientos por el lado de la demanda interna, el frente externo podría ser una alternativa. Pero la relación comercial con China, país que mueve el 15% del comercio mundial, cada vez es más tensa; y en Brasil las perspectivas de crecimiento no dejan de caer. Esta semana fue la novena en la que el Banco Central do Brasil corrige a la baja su proyección para 2017 y ahora se ubica en un menguado 0,58% anual.

Frente a este panorama, incluso con crecimiento económico, el amperímetro del empleo formal solo será movido en un monto muy moderado con un fuerte aumento de la inversión pública, estiman los economistas.

Fuente: La Política On Line

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