Historias de vida: doña Pabla cumplió cien años y celebró con parte de su numerosa familia

El pasado sábado 30 de junio, una vecina de Chajarí cumplió sus cien años de vida y, sin lugar a dudas, es un hecho digno de ser destacado porque, en definitiva, es importante “celebrar la vida”. En esta oportunidad, esa celebración recayó en doña Pabla Saucedo, quien recibió el afecto de su familia y sus conocidos en su casa del barrio Santa Rosa de nuestra ciudad, en esta fecha tan especial.

Nuestro medio dialogó con doña Pabla, quien manifestó que “estoy muy contenta por haber cumplido el pasado sábado mis cien años. No estoy acostumbrada a festejar, pero esta vez lo celebramos”.

A continuación su hijo, Roberto González, acotó que “nos reunimos el sábado a celebrar los hijos y demás familiares. Eramos alrededor de cuarenta las personas que nos reunimos”.

“Nací el 30 de junio de 1918 en la zona de Gualeguaycito – añadió la ‘cumpleañera’ – mis padres eran Petrona Lucero y Pedro Saucedo. Mi padre era uruguayo, pero vino siendo muy joven a vivir a la Argentina, junto a su hermano Federico”.

También doña Paula recordó que “mi esposo se llamaba Rafael González y con él tuve doce hijos. El mayor de mis hijos, falleció cuando tenía apenas un año, dado que tomaba el pecho y un día, al comer sandía, le hizo muy mal y eso terminó con su vida, pobrecito (…) Mi esposo era de Federal y sus padres, al fallecer, tenían alrededor de cien años”.

Su hijo rememoró luego que “cuando mis padres se casaron, primeramente vivieron en San Jaime de la Frontera. Allí vivimos algunos años, hasta que mi ‘viejo’ vendió su chacra y adquirió una propiedad en Perugorría (Corrientes) y, a los cinco meses de habernos instalado allí, mi padre falleció, pero nosotros permanecimos en ese lugar durante once años. Posteriormente, vendimos esa casa y nos vinimos a Chajarí”.

“El único hijo que siempre anduvo conmigo y me cuidó, fue él (en referencia a Roberto)”, expresó doña Pabla, a la vez que agregó: “mis otros hijos formaron su familia y viven en diferentes lugares”.

Al momento de expresar cómo se llega a los cien años, expresó que “siempre comí lo que come mi familia. A veces comemos un guiso, otras un asadito, pero todo normal, como cualquier persona (…) Tuve doce hijos pero no considero que hayan dado tanto trabajo, tal como dicen otras mujeres. Todo ellos siempre fueron muy ‘regalones’ conmigo”.

“Tengo muchos nietos, como así también bisnietos y tataranietos. Todos se llevan muy bien y con compañeros (…) El día de mi cumpleaños, con la presencia de varios de ellos, lo pasamos muy lindo”, concluyó emocionada.

Fuente: Chajarí al Día

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