Lauritto extiende el plazo para que Marizza aumente su participación en el juego

El Intendente prorrogó el convenio para rescindir de mutuo acuerdo la relación contractual con la empresa Entretenimientos de la Costa. Pone en evidencia el enorme rédito que esconde el control privado del juego.

El último día de marzo, el Intendente de Concepción del Uruguay, José Lauritto, firmó una nueva prórroga por 60 días para sostener el acuerdo que aspira a rescindir el contrato con la empresa Entretenimientos de la Costa. El convenio pretende dejar sin efecto los reclamos que ambas partes podrían hacerse en la faz judicial y desactivar definitivamente la construcción de una nueva Terminal para la ciudad. Sin embargo, el verdadero foco del acuerdo es garantizar a la empresa el control y la expansión privada del juego en Concepción del Uruguay.

¿Qué se esconde detrás del acuerdo?

La insistencia del Gobierno de Lauritto por mantener buenas relaciones con el grupo empresario Entretenimientos de la Costa tiene varias lecturas. Por un lado, Lauritto no descarta insistir con su intento por convertirse en candidato a Gobernador en 2019, y en su entorno más cercano ya ni siquiera niegan esta decisión.

Y en esa travesía, el vínculo con el grupo empresario Entretenimientos de la Costa tiene su peso específico: los socios del grupo son nada menos que:
– el contratista preferido de Sergio Urribarri, Miguel Marizza;
– el dueño del grupo mediático televisivo más importante de Entre Ríos, Jorge Aníbal Pérez, que controla Canal 9; y
– el grupo NeoGame que integra una pata de la poderosa empresa que controla el juego privado en Argentina y Las Vegas, el “Tango GameGroup”.
Por si eso no fuera suficiente, otros “socios” indirectos y menos visibles llevan los vínculos hasta las maniobras que se investigan por el caso de la Ex Ciccone (Boudou-Vanderbroele) y el sospechoso fondo de inversión “The Old Fund” que tiene como actor principal a Martín Cortés, operador financiero del gobernador formoseño, GildoInsfrán, y nexo entre las primeras filas del kirchnerismo con el desembarco de NeoGame en Entre Ríos y Formosa.

Lauritto y el Casino

Si bien puede resultar difícil establecer un nexo directo entre la expansión de NeoGame en Concepción del Uruguay y el financiamiento de una futura aventura electoral rumbo a la Gobernación de Entre Ríos, a nadie escapa que Lauritto tiene fuerte incidencia en el Casino local. Allí, hay que recordar que el Intendente de Concepción del Uruguay fue el impulsor de la autonomía de la Sala de Juego local, que antes dependía del Casino de Colón. Desde entonces, la sede local del IAFAS ha sido tierra fértil para que Lauritto nombrara a todo aquel puntero o militante que no podía designar en cargos públicos por su escasa capacidad o sus dudosas credenciales. Al menos una decena de jóvenes y no tanto, ingresaron al Casino local como empleados de la Provincia, con el plus de las buenas remuneraciones que perciben los trabajadores de esta dependencia provincial. Por estas horas, uno de sus hombres de confianza afronta una causa judicial por Estafa Agravada al desviar fondos del Casino hacia supuestos cómplices que jugaban en la Sala local.

El juego y el financiamiento electoral

Estos acuerdos obtenidos por Lauritto para dar autonomía al Casino local fueron consolidando la relación con Entretenimientos de la Costa, que desde hace varios años tiene a su cargo la explotación de las tragamonedas, el verdadero negocio del juego.

Imaginar la incidencia que tienen los empresarios del juego en el financiamiento de la política y los procesos electorales implica, en primer término, tomar dimensión de la magnitud del negocio. Como pubicamos junto a Ricardo Huertley y Cristian Pérez en la investigación que hicimos para FOPEA, “los juegos de azar en la Argentina generan casi $95.000 millones anuales de facturación, entre agencias de lotería, casinos, máquinas tragamonedas, hipódromos y bingos. Esto equivale a dos veces el presupuesto de salud nacional para el 2017, o al presupuesto de casi todo el Ministerio de Desarrollo Social”.

Este millonario negocio tiene como principal activo la creciente cantidad de salas con máquinas tragamonedas que para 2015 registraba un total de 406 salas y 80.928 máquinas tragamonedas, según la Asociación de Loterías Estatales Argentinas (ALEA).

En Entre Ríos, la cantidad de máquinas tragamonedas florecieron de la mano de la famosa “Ley de Turismo” impulsada por Sergio Urribarri. La expansión del grupo NeoGame y la apertura de nuevas salas, hizo que la recaudación con la que se alza el Gobierno entrerriano creciera de los 80 millones de pesos que reportaba el juego en 2008, a más de 400 millones de pesos en 2016.

A esta millonaria masa de dinero se suma la advertencia que hacemos en el informe publicado para FOPEA respecto a los escasos controles que existen sobre el sector: “La explotación de los juegos de azar, fundamentalmente a través de casinos, es señalada por el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) como una actividad vulnerable al lavado de activos, debido a la gran circulación de dinero en efectivo, a través de operaciones diarias cuyos montos en general no son muy elevados o demasiado significativos”.

De ahí que buena parte de las sospechas evidencien estrechos lazos entre el negocio del juego y la política, como ocurrió con el “regalo” de la empresa Kaskira (otra de las sociedades del empresario del juego y los medios, Jorge Aníbal Pérez), que le cedió amablemente el lujoso AUDI A1 para que el entonces Gobernador Urribarri paseara en el auto de alta gama con su familia.

Este vínculo inocultable entre el crecimiento de los intereses privados en los Casinos de Entre Ríos y el financiamiento de la política, abre una serie de interrogantes sobre los reales intereses que están detrás de sostener el acuerdo con Entretenimientos de la Costa, que ahora tiene otros 60 días por delante para tratar de expandir sus tentáculos en Concepción del Uruguay.

Autor: Adrián Pino
Fuente: El Entre Ríos

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