PONERSE EN EL LUGAR DEL OTRO. UNA VEZ.

Por Sebastían Denis

No podemos dejar pasar un NUEVO hecho brutal que encara el gobierno de Cambiemos, que es dar de baja -y sin aviso- nada menos que decenas de miles de pensiones por discapacidad.

¿Podrán los funcionarios de Cambiemos ponerse en el lugar de los que perdieron su pensión? ¿Tendrán la capacidad de imaginarse lo que están sintiendo? ¿Les importará? El Oficialismo que prometió que nadie perdería lo que tenía ¿Estarán de acuerdo?

Chajarí no está afuera del país, y por lo tanto tampoco está fuera del alcance de los efectos de las medidas del gobierno de Cambiemos, que hasta hoy solo han mejorado la vida de los que más tienen.

Ahora les toca a padres de chicos con discapacidad, o personas que tienen dificultades para valerse por sí mismos. Así de perversa es la cara del neoliberalismo.

Y en esto el Intendente, no esta afuera. Fue casa por casa, invitando a votar a Macri, con su boleta pegada. Y van a volver a convocar a nuestra gente para que vote la consolidación de la brutalidad del gobierno nacional.

No puede mirar para otro lado, no se puede despegar de esto, porque es su proyecto politico el que frenó en seco el consumo y la actividad económica en Chajarí, el que baja el poder adquisitivo de los que trabajan, el que abrió las importaciones llevando a ver mandarinas españolas en Chajarí, el que destruye empleo, el que bajó el consumo de leche, paró la construcción privada, hambrea a los que más necesitan y ahora arrebata los pocos pesos que cobran, nada menos que a miles de pensionados por discapacidad.

La falta de condena contundente ante las barbaridades que estamos viendo es elocuente. Insensibles ante la dramática situación social que viven muchos hogares, producto de un proyecto de país que quiere cerrar los números dejando a la gente afuera.

Usando una ínfima cantidad de abusos que puedan existir, intentan bajar el déficit fiscal que generó la baja de impuestos a las opulentas mineras y sojeros, sacándole los pocos pesos que reciben quienes tienen una pensión por discapacidad. Y no es inocente. Ajustan sobre quienes no se pueden defender, porque no tienen número ni fuerza física u organizativa para hacerlo.

Corren malos tiempos para los débiles, para los indefensos, para los que necesitan que el Estado los ayude. La brutalidad del ajuste ya hizo que mucha gente no llegue a fin de mes, que su trabajo no le rinda, que pierda derechos y calidad de vida en una forma impensada hace un año y medio.

¿Cómo calificarlo? Cada uno sabrá.

Fuente: Facebook

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