¿Por qué falló la teoría de Prat Gay de la inflación “asumida” por el contado con liqui?

La tesis era que devaluar no iba a repercutir en los precios porque en los costos ya estaba al dólar a $15.

El tema fue ampliamente debatido una vez que Mauricio Macri ganó las elecciones presidenciales con la promesa de levantar el cepo ni bien asumiera. Federico Sturzenegger tranquilizaba por esos días a los distintos actores sociales, afirmando que la devaluación implícita en esa promesa no iba a tener efectos significativos sobre los precios porque la economía ya tenía incorporado a sus costos el precio del dólar blue que rondaba los 14 pesos.

Se hablaba entonces de una “convergencia” o sinceramiento hacia el valor del dólar blue, que una vez liberado el cepo pasaría a ser el oficial, sin impacto significativo en la inflación. Pero algo falló.

En los tres meses que pasaron desde la devaluación inicial, la depreciación del peso alcanzó el 50% y la inflación un 10%, marcando una aceleración que más que duplicó los registros anteriores. Los rubros que más se aceleraron en diciembre fueron alimentos (la carne vacuna trepó un 14,5%) y medicamentos, según el relevo de precios de la Ciudad de Buenos Aires.

Además, con el pasaje de un crecimiento leve del PBI de aproximadamente el 1,7% a una contracción del orden de hasta el 2% en enero y una política agresiva del Banco Central de disminución de la emisión monetaria -todas situaciones que desalientas la inflación-, no parece que la hipótesis de los precios con la devaluación pre-incorporada fuera tan acertada.

Si tomamos literal la frase de Prat Gay de que los precios tenían incorporado el precio del contado con liquidación, se equivocaro, afirma Gabriel Zelpo de Elypsis.

El vaticinio de Prat Gay se produjo a días de empezar el nuevo Gobierno, cuando dio un reportaje a los principales diarios. Allí afirmó: “La devaluación está mucho más asumida que si hubiera un solo tipo de cambio atrasado. No se compara con ninguna otra experiencia del pasado. La novedad es que acá tenés otro tipo de cambio oficial, que es el contado con liquidación. Cuando uno mira el balance de las empresas, es mucho más referencia el contado de liquidación que la referencia oficial”.

“Si tomamos literal la frase de Prat Gay de que los precios ya tenían incorporado el precio del contado con liquidación, se equivocaron. Días previos al levantamiento del cepo el contado con liqui se movió a la baja y los precios no lo siguieron, por el contrario, siguieron al dólar y efectivamente subieron”, consideró Gabriel Zelpo, de la consultora Elypsis.

“Una interpretación es que lo hayan dicho como una manera de anclar expectativas, no tanto como un diagnóstico. Y en ese sentido funcionó porque la devaluación fue más exitosa que la de Kicillof”, agrega Zelpo.

El economista Nicolás Dujovne, no concuerda: “No vemos un error en el diagnóstico. Comparada con la devaluación de enero de 2014, esta fue del doble y el impacto inflacionario fue de la mitad, incluso si con Fábrega la política monetaria era fuertemente contractiva, buena parte de los bienes no seguían al dólar oficial.”

Aun así, los precios en enero siguieron en alza y alcanzaron mediciones tanto en la Ciudad de Buenos Aires como el la provincia de San Luis superiores al 4% mensual. Y pese a que Alfonso Prat Gay, el ministro de Hacienda, hiciera público su pronóstico de que la inflación cerraría este año entre 20 y 25%, las expectativas de inflación rondan el 32% para el 2016.

La Encuesta de Expectativas de Inflación de la Universidad Torcuato Di Tella reveló que en febrero las expectativas en promedio en febrero se elevaron al 33,6%, para Estudio Bein, sus expectativas son del 32% y para el equipo de Dujovne,”ligeramente debajo del 30%”.

El impacto del precio del dólar

Este debate se acentuó en el Gobierno en los últimos días cuando tomaron conciencia que la suba del dólar podía alimentar aún más las expectativas inflacionarias. Fue así que el Banco Central empezó a abandonar su política de baja intervención en el mercado.

“El Banco Central tiene un objetivo de inflación, pero no lo conocemos porque no lo hace explícito. Muchos precios, no todos, tenían incorporado un valor del dólar de 14 0 15 pesos”, explica Dujovne. Con la intervención de los últimos días BCRA en el mercado mayorista para frenar el dólar antes que alcance la cifra “emblemática” de 16 pesos. “Se ve que el Banco Central, al frenar la suba del dólar está cuidando su meta de inflación porque dejarlo subir puede volver a impactar en los precios”, agrega Dujovne.

En las últimas jornadas, el dólar daba saltos sin techo cuando el martes el Central intervino fuerte a última hora con 120 millones de dólares para bajar la cotización. Al día siguiente con intervenciones menores dio la señal de que no permitiría nuevas subas y la divisa, tras subir 39 centavos en dos días, se estabilizó por debajo de los 16 pesos.

Estas intervenciones fueron interpretadas como la inauguración de la parte de “administración” de una política de “flotación administrada” hasta ahora solo caracterizada por la parte la flotación. Los economistas coinciden en que solamente la política de reducir la emisión del Banco Central no basta para frenar la inflación y reconocen que en la Argentina la suba en la cotización del dólar también incita a la suba de precios.

“En nuestra opinión el BCRA evalúa que el fenómeno de presión devaluatoria es transitorio”, opina Dujovne y agrega: “Para intervenir debe estar contemplando la posibilidad de que con la oferta cerealera y el ingreso de algo de divisas en la cuenta capital esta situación incluso se revierta.”

El diagnóstico es compartido por Zelpo, de la consultora Elypsis: “Vemos que por un lado, los precios de los artefactos del hogar, que están dolarizados, están registrando una baja de precios, problablemente por la caída de la ventas que presionaron a los comercios a hacer una fuerte política de reducción de precios para no perder mercados; pero otros rubros también atados a los dólares como aceites y panificados, que impactan en la canasta alimentaria, no bajan si el dólar sigue subiendo.”

“Para febrero vemos que la suba de precios en general se está desacelerando en relación a diciembre-enero, pero no va a bajar la inflación por la suba de rubros controlados como tarifas, prepagas, peajes y taxis” concluye el consultor.

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