¿Sabés que actividades realizar para estimular el lenguaje de tu peque?

Cuando a desarrollo del lenguaje se refiere, cada niño es un mundo. Cierto es que no podemos comparar unos niños con otros porque cada uno es diferente.
Lo que está claro es que el lenguaje puede llegar incluso a afectar el desarrollo de la inteligencia.

Actividades para estimular el lenguaje
Construir preguntas.
Cuando tu peque indique mediante la elevación de la voz que está haciendo una pregunta pero no cambia el orden de las palabras, decile la forma correcta como modelo.
Si pregunta:“¿Papá en casa?”, tu dile: “¿Está papá en casa? Si, papá está en casa”. Recuerda evitar decirle cosas como, “así no se dice”.

Cuéntame un cuento.
Los cuentos son una forma fantástica de estimular el lenguaje además de venir genial para trabajar valores, hábitos de higiene, etc. Leele un cuento simple e interesante, a ser posible que haya elegido él/ella. Explicale las ilustraciones y pedile que describa lo que ve en ellas.
Puedes hacerle preguntas simples sobre el cuento para saber si ha escuchado.
El momento de la lectura es un momento muy importante. Es interesante que siempre sea el mismo momento del día para que establezcamos una rutina. Si conseguís que sea un momento agradable y divertido el niño terminará por pedirte ese ratito.
Es muy posible que al principio tu hijo no preste mucha atención. Una buena forma de captarla es contar el cuento por turnos, por ejemplo una página cada uno. Posteriormente podés ir aumentando el tiempo de escucha o el tiempo de lectura por su parte, eso dependerá del objetivo que quieras alcanzar con la actividad.

Órdenes diferentes.
Dale al niño instrucciones simples acerca de objetos o ideas que le sean muy familiares:
“Tráeme tu libro y cierra la caja de juguetes”, o “Trae la pelota y cierra la puerta”. Recompensalo con refuerzo positivo. Si el niño no lleva a cabo las órdenes, realizalas junto a él, alabándolo a medida que te ayuda a cumplirlas.
Puedes empezar con una orden y cuando el niño sea capaz de cumplirla añadir otra.
Cuando vayas a explicarle las órdenes, dile que quieres que escuche con cuidado y que haga lo que le has explicado tal como lo has dicho. Procura que las actividades sean divertidas.
Una buena forma de asegurarte de que ha entendido correctamente lo que le has explicado es pedirle que lo repita antes de hacerlo.

Me llamo?
Hacele preguntas del tipo: “¿Cómo te llamas?”, “¿Cómo te llamas, Pedro?”, “¿Cuál es tu nombre completo? Pedro R….” “¿Cuál es tu nombre? Pedro Ro?”. “¿Cuál es tu nombre completo? ¿Pedro? ¿Pedro qué? ¿Pedro Rodr??” ¡Pedro Rodríguez!”.
Decile al peque su nombre completo. “Juan Rodríguez y mamá es Ana Pérez.”
De vez en cuando llamalo por su nombre completo para que vaya entendiendo que tiene nombre y apellidos.

Preguntas con “cómo”.
Cuando realice actividades comunes hazle preguntas como por ejemplo: “¿Cómo vamos a la tienda?”, “¿Cómo abrimos la puerta?”. Si no responde dile la respuesta. Poco a poco puedes ir aumentando la dificultad de las preguntas con preguntas menos comunes.
Cuando lean cuentos o vean ilustraciones, hazle preguntas sobre los personajes y la historia:“¿Cómo lo hizo?”, “¿Cómo llegó hasta allí?”.
Poco a poco puedes ir aumentando la complejidad de la preguntas y preguntarle sobre acciones futuras, “¿Cómo hará para abrir la puerta?”.

Uso correcto de los tiempos verbales.
Utiliza las formas regulares del tiempo pasado al hablarle cuando describas la acción que ya ha ocurrido, enfatizando ligeramente la terminación pasada.
Podés utilizar palabras como “saltar, subir, correr” y hacer la acción juntos. Posteriormente pedile que cuente qué hizo él o qué hiciste tú. Si él no emplea el pasado, díselo de nuevo y haz que lo repita.
Después de hacer actividades de la vida cotidiana, como ir al parque, a la tienda o a pasear, pidele que hable sobre lo que han hecho empleando el pasado.
También puedes hacerle preguntas sobre acciones futuras.

¿Qué estás haciendo?
Mientras el peque está ocupado haciendo algo, preguntale qué está haciendo. Luego, cuando haya terminado, pidele que te describa lo que acaba de hacer.
También puedes pedirle que te explique lo que hacen otros miembros de la familia. “¿Qué hacía el abuelo?”, “¿Qué hacía mamá?”.

¿Cómo se utiliza esto??
Enseñale un objeto: un martillo, una pelota, tijeras, hilo, etc. y preguntale: “¿Qué hacemos con esto?”.
También puedes enseñarle ilustraciones en vez de objetos. Si no sabe la respuesta dísela. Posteriormente, preguntale de nuevo: “¿Qué hacemos con esto?”. “Cocinamos en una cocina”.

El imperativo.
Pidele al niño que te haga favores empleando el imperativo y exagerando “por favor” y “gracias”. Haz que te imite.
Pueden jugar a “las tiendas”. Primero tú puedes ser el comprador. Pídele diversos artículos usando el imperativo de distintos verbos. Después pueden cambiar los papeles, haciendo que el niño sea el comprador.
Es importante que el peque use el imperativo cuando necesite algo. Insiste en que diga “por favor” y “gracias”.

Acciones de varios pasos.
Expresar secuencias de acciones suele resultar complicado para los peques. Pedile que te observe cuando realizas una acción. Posteriormente que te explique qué has hecho. Si le resulta complicado ayudalo un poquito: “Primero he saltado, después he?”
Después pidele que sea él el que realice las acciones. Tras realizarlas que te explique qué ha hecho.
También pueden turnarse. Que él realice la primera acción y tú la segunda.

No hay comentarios

Dejar respuesta