“Un alto porcentaje de violaciones está relacionado al consumo de sustancias”

El equipo interdisciplinario de la Fundación 90 Días, con sede en Concepción del Uruguay, fue convocado por el director de la UP 4 del Servicio Penitenciario para trabajar, luego de que los detenidos solicitaron asistencia por diferentes patologías, mayoritariamente relacionadas al consumo de sustancias.

Raúl Bustos -Consejero en Adicciones Químicas- es presidente de la fundación. Entrevistado por diario El Entre Ríos, habló sobre el estrecho vínculo de las adicciones con el delito y del caso de Micaela García.

-¿Cómo es que llega la Fundación 90 Días a vincularse con la cárcel?

-La fundación es prestadora de la Superintendencia de Salud de la Nación. Si bien encontramos falencias en el sistema judicial y en los organismos de control que son quienes juzgan lo que está bien y lo que está mal, la mirada desde la salud debe ser desde lo patológico y lo sano. Se va a sentar un precedente porque acompañaremos los trastornos que van de la mano con el delito en sí. Consideramos que hechos como los femicidios no deben naturalizarse.

Por supuesto que también desde la educación deben cuestionarse algunos temas culturales. La palabra cultura viene de la palabra cultivo, es lo que se siembra en una población y da como fruto una costumbre. En nuestra sociedad se ha sembrado una cultura que da como fruto algunas costumbres enfermizas y dañinas que atentan contra las relaciones humanas y que se han naturalizado como si fuesen normales. Algunas son el consumo de alcohol, la mentira, la infidelidad, la violencia verbal. Todas ellas se van tolerando en la familia, el barrio, las escuelas y provocan luego que la violencia se represente. Justamente hablando de femicidios, recuerdo a Jesús defendiendo a una mujer cuando un montón de hombres estaban con la piedra en la mano esperando para apedrearla porque ejercía la prostitución, en lugar de estar apedreándose entre ellos que en definitiva eran los clientes, ya que querían apedrear a alguien. Esta visión del hombre apedreando a la mujer porque está cometiendo un supuesto delito y Jesús defendiéndola diciendo que quién esté libre de pecado arroje la primera piedra y todos la sueltan, me hace pensar que nosotros vivimos en una sociedad donde todos vamos caminando con una piedrita en la mano a ver a quién se la tiene que pegar.

La transformación idealista a la que diferentes paradigmas pretenden llegar, sería maravillosa, pero la transformación puede comenzar desde ahora mismo si empezamos a modificar ciertas costumbres para sembrar buenas costumbres. Vamos a tener que dejar de mirar afuera y el sano juicio hay que utilizarlo para juzgar nuestras conductas, no las ajenas. Tenemos que revisar cómo nos tratamos dentro de nuestra casa y qué costumbres les enseñamos a nuestros hijos, más allá de que cuando van a comprar a un kiosco se encuentran con que en el mismo lugar en que ellos compran golosinas los adultos compran sustancias psicoactivas que producen cáncer, como el cigarrillo.

-Está todo dado para en determinado momento pasar de los caramelos a los cigarrillos o la latita de cerveza, como un rito de iniciación y me recibo de adulto.

-Esto es muy interesante, porque en la antigüedad se daban ritos de iniciación como trasladar el alma de un niño o de un hombre a un tótem como un símbolo de muerte y este aparecía para remplazar, como un símbolo fálico de una ciudad, como un obelisco, a los sacrificios que se hacían de los niños para regar con su sangre y que la tierra fuese fértil. Estos actos donde está mezclada la violencia, si estaríamos evolucionando como especie, deberíamos empezar a corregirlos.

-¿Cómo será el trabajo que van a realizar en la unidad penal de Concepción del Uruguay?

-Vamos a brindar asistencia a personas condenadas que quieran recibirla para tratar sus trastornos de comportamiento, con un equipo interdisciplinario integrado por psiquiatras, psicólogos, consejeros en adicciones y operadores socioterapéuticos.

La UP 4 es la misma que cuando a mis 10 años iba con mi familia a tocar la guitarra para los presos. Lo único que se agregaron fueron camas. Tiene capacidad para alojar 100 personas y hoy tiene 220. Es otra realidad con la que nos encontramos.

Queremos sentar como precedente que desde la salud se puede trabajar, porque hay una realidad que es la de quien está detenido, otra que es la que vivimos quienes estamos del otro lado de la reja, y hay una pseudorealidad que es la reja. Dos realidades separadas por una reja.

-En esta realidad que planteas de un lado y otro del muro, te pido una opinión sobre las salidas transitorias y la libertad condicional, sobre todo en condenados por determinados tipos de delitos y frente al escaso o nulo control de estos liberados, que parece haber. Los presos de la unidad carcelaria de Devoto habían iniciado una huelga de hambre porque no quieren que se apruebe la ley que impediría la libertad condicional a homicidas y violadores. Si bien a ellos no les afectará porque ninguna ley es retroactiva, dicen que los pone en una condición de mayor hacinamiento. Son dos realidades que hay que atender: la de quienes están en condiciones infrahumanas adentro y la de quienes estamos presos del otro lado del muro, atrincherados detrás de las rejas de nuestras casas y con miedo de que nuestros hijos salgan solos a la calle ¿Hay alguna alternativa que contemple ambas realidades?

-La libertad condicional no puede estar motivada por el hacinamiento. Lo que debería ocurrir en todo caso es que construyan más dispositivos para alojarlos. Digamos que de alguna forma hay que rever lo que se hace con una persona que se comprueba que comete un delito y se le aplica una pena 8 años por homicidio, que es lo que vale una vida en la Argentina; cómo trabajamos con los factores que lo llevaron a desencadenar un mal comportamiento y qué hacemos para que siga recibiendo asistencia cuando salga, porque si su problema es incurable pero está dispuesto a recibir tratamiento, quiere decir que es tratable. Por ejemplo una persona que tiene dependencia al alcohol, eso es incurable, pero puede mantenerse en abstinencia toda su vida siempre y cuando se trate.

Y así como pensamos en el sujeto que fue descubierto cometiendo un delito, tenemos que pensar en todos los que no son descubiertos, porque nos rasgamos las vestiduras diciendo “dejan en libertad a quien comete un delito en una salida transitoria y se sienta en la facultad al lado mío”, pero quizá el portero del edificio al que todo el barrio quiere es Mangieri. Y quizá hasta que fue descubierto cometió un montón de delitos que no fueron descubiertos.

-O al menos quizá fue dejando señales que en una cultura como la nuestra pasan desapercibidas por ser tomadas como normales.

-En una sociedad estupidizada por el consumo de estupefacientes (estupefaciente quiere decir estupidizante) pasan desapercibidas un montón de situaciones. En una sociedad como la nuestra, con el hábito de consumir alcohol cotidianamente y relacionar el consumo de esta sustancia psicoactiva depresora del sistema nervioso con las festividades, el bienestar, el placer, el amor, la quema del muñeco, con todo. En una sociedad estupidizada que va caminando como zombi, nadie ve que un alto porcentaje de estos casos, como abusos y violaciones, está relacionado con el consumo de sustancias. Nadie habla de que Wagner, la noche en que asesinó a Micaela había consumido alcohol y cocaína ¿Quién se la proveía?

-Debido al vínculo laboral por tu trabajo en la UNER, tenés una relación estrecha con la familia de Micaela García y estuviste muy cerca de la investigación durante los días en que duró su búsqueda. Cuando había desaparecido, me decías que estabas convencido de la participación de una segunda persona.

-Pueden incluso haber sido tres. Con seguridad uno solo no.

-Se habló del dueño del lavadero donde trabajaba Wagner y se habla por estos días del hijo de su pareja.

-Por lo que me comentaron los muchachos en el barrio cuando Micaela todavía no había aparecido, Wagner esa noche estaba comiendo en una parrilla con el dueño del lavadero, el hijastro y el sindicado como puntero del barrio. Según este relato el hijastro se retira a las 3 o 4 de la madrugada y reaparece a la mañana, lava el auto a pedido de Wagner y él es quien en el lavadero le da los 5 mil pesos. Quienes habrían amanecido juntos serían Pavón, el supuesto puntero y Wagner.

Sé que hay un indigente conocido como “Ratón” Milesi, que al día siguiente le dijo a la panadera del barrio “a esa chica que están buscando la tiene el violín que soltaron hace poco”. Esta mujer dio aviso a la policía, pero no fue tomado seriamente porque este hombre tiene problemas con el alcohol. Desestimaron algo que en definitivamente era cierto.

Tengo que destacar la actuación en la resolución del caso del Jefe de Investigaciones de la Policía de Paraná, Horacio Blasón.

Fuente: El Entre Ríos (Edición impresa) Autor: Andrea Cattani

No hay comentarios

Dejar respuesta