MONTEVIDEO (AP) — Entre 112 y 115 personas serán evacuadas el viernes del crucero australiano Greg Mortimer, fondeado en la costa de Uruguay desde el 27 de marzo, informaron la Cancillería y la Armada.

En el barco hay 210 pasajeros y tripulantes, 120 de los cuales están contagiados con el nuevo coronavirus. Tras su llegada al país sudamericano, siete turistas fueron evacuados e internados en centros de salud de Montevideo. La mayoría de los extranjeros son australianos y neozelandeses.

La repatriación hacia Australia y Nueva Zelanda se realizará en un corredor humanitario con medidas de bioseguridad inéditas para el país sudamericano. El Airbus 340 – 300, de la aerolínea Hi Fly, arribó a Uruguay desde Lisboa el mismo viernes pasadas las cinco de la mañana para transportar a los pasajeros a Oceanía.

Sobre las seis treinta de la tarde, el Greg Mortimer atracará en el puerto de Montevideo. Luego, los pasajeros embarcarán en ómnibus con destino al aeropuerto de Carrasco, a 27 kilómetros. Desde ahí serán escoltados por la policía y personal médico. Su llegada está prevista para las 11 de la noche. Los buses se dirigirán directamente a la pista de despegue. Sobre las cero horas del sábado, los pasajeros y sus pertenencias serán desinfectados previo al embarque.

El operador de la aeronave cuenta con 15 años de experiencia en vuelos sanitarios. Desde el estallido de la pandemia del COVID-19 ha realizado varios viajes humanitarios trasladando pasajeros de un continente a otro.

El Airbus ha sido reacondicionado como avión médico y los pasajeros posiblemente serán separados según sean positivos o negativos, anunció en comunicado la empresa de cruceros Aurora Expeditions, propietaria del Greg Mortimer.

Máscaras especiales, trajes de seguridad, desinfectantes, guantes, bolsas y delantales de bioseguridad componen parte del material de bioseguridad que dispone el avión. En la tripulación también hay especialistas en salud y se cumplen todas las medidas sanitarias que recientemente dispuso la Organización Mundial de la Salud para vuelos, entre ellas la distancia y el aislamiento de pasajeros.

El personal a bordo cuenta con protección para todo el cuerpo y particularmente para las zonas más sensibles al virus. Además recibieron capacitación específica para brindar asistencia en el manejo del nuevo coronavirus a bordo y cuentan con equipamiento médico especial, explica Hi Fly en su sitio web.

El Airbus partirá de Montevideo con 96 pasajeros australianos y 16 neozelandeses, según información primaria, sobre las dos de la mañana y volará directamente a Melbourne, Australia. Los pasajeros permanecerán 14 días en cuarentena. Los neozelandeses volverán inmediatamente a su país.

Mientras transcurría la jornada, el equipo médico en Uruguay evaluaba las condiciones de salud de tres australianos internados en dos hospitales de Montevideo. Si el vuelo puede asegurar las condiciones, volarán a Australia. Uno de ellos necesitará oxígeno, confirmaron a la AP desde el servicio médico CASMU 1727, que atiende a dos de los tres cruceristas internados.

En el buque permanecen seis estadounidenses y cinco británicos, además de ciudadanos de otros países. “Nuestra prioridad sigue siendo desembarcar a todos lo antes posible y con la mayor seguridad”, señaló Aurora Expeditions en su último comunicado del viernes.

Después que finalice el desembarco, los 85 tripulantes del Greg Mortimer volverán a la zona de servicios y fondeo del puerto de Montevideo, a 20 kilómetros del muelle, y permanecerán a bordo. En la dotación hay 28 filipinos, 13 hondureños, 11 ucranianos y 4 chinos entre otras nacionalidades confirmaron a la AP en la Cancillería uruguaya. En las próximas horas podría darse a conocer lo que sucederá con ellos.

Desde que estalló la epidemia Uruguay ha repatriado a más de 700 ciudadanos extranjeros, pero nunca a tantas personas infectadas. “Lo que tiene diferente este cordón humanitario es que la gran mayoría tiene coronavirus. Es algo nuevo que los pasajeros se tengan que ir de esta manera”, explicó a la AP el capitán de navío, Diego Perone, de la Armada uruguaya.

En tierra firme uruguaya hay 456 casos confirmados, 192 recuperados, 18 hospitalizados y siete fallecidos infectados de coronavirus, pero con varias patologías previas.

Por la falta de medidas de aislamiento, en el Hospital Maciel, una de las clínicas públicas más grandes de Montevideo, se envió a 70 funcionarios a cuarentena. También fue cerrada la emergencia del Hospital Saint Bois, donde cuarenta funcionarios se mantienen aislados después de que un interno contagiara a una enfermera.

Estos casos se suman al brote en el Hospital Vilardebó, referencia psiquiátrica de la capital, donde hay 24 casos confirmados. El centro de salud cerró sus puertas. El personal de los centros espera la prueba para saber si pueden volver o no a trabajar.



Fuente: infobae