La gente camina por el puente de Triana durante el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19), en la capital andaluza de Sevilla, España, el 10 de abril de 2020. REUTERS/Marcelo del Pozo
La gente camina por el puente de Triana durante el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19), en la capital andaluza de Sevilla, España, el 10 de abril de 2020. REUTERS/Marcelo del Pozo (MARCELO DEL POZO/)

MADRID, 11 abr (Reuters) – El número de muertos por coronavirus en España se elevó el sábado a 16.353 desde los 15.843 del día anterior, lo que supone un incremento del 3,22%, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad.

Un total de 510 personas murieron a causa de la enfermedad en la última jornada, por debajo de las 605 notificadas el día anterior. El porcentaje de incremento siguió desacelerándose el sábado tras la ralentización del viernes con respecto al día anterior (+3,97%).

Por su parte, el número total de casos registrados ascendió el sábado a 161.852, frente a los 157.022 del viernes, una cifra un 3,08% más alta, lo cual supone una tasa ligeramente por encima al incremento del 3% del viernes.

La desaceleración es una señal alentadora para el país, que ha sufrido el tercer mayor número de víctimas por el virus después de Italia y Estados Unidos.

A principios de abril, el número de muertes alcanzó los 950 en un día, desbordando al servicio nacional de salud y obligando a las autoridades regionales a establecer morgues temporales en pistas de hielo y en edificios públicos en desuso.

Sin embargo, a medida que disminuye la tasa de nuevas infecciones y muertes, el gobierno ha empezado a contemplar la posibilidad de una retirada gradual de las medidas de confinamiento, que han mantenido a la mayoría de las personas encerradas en sus casas desde mediados de marzo.

A partir del lunes, se permitirá a los trabajadores de sectores como la construcción y la industria volver a trabajar, pese a las restricciones de movimiento a través de las fronteras terrestres de España con Francia y Portugal que el gobierno extendió por dos semanas más.

Las medidas de aislamiento han causado una interrupción en las tradicionales celebraciones de Semana Santa, obligando al clero y a los fieles a idear formas creativas de participación.

En la ciudad de Villar del Arzobispo, cerca de Valencia, el cura Raúl García celebró una misa con fotografías de sus feligreses colocadas en los bancos, y los invitó a ver el servicio en línea desde su casa.

“Es una forma de no estar solo en la iglesia y que la gente sienta que me está acompañando”, dijo a Reuters Television.

(Información de Nathan Allen, Graham Keeley, Nacho Doce y Miguel Gutierrez; editado por Andrei Khalip y Helen Popper; editado en español por Andrea Ariet)



Fuente: infobae