Tito, con la casaca del Atlanta United. Allí anotó 24 goles en 86 partidos (Geoff Burke-USA TODAY Sports)
Tito, con la casaca del Atlanta United. Allí anotó 24 goles en 86 partidos (Geoff Burke-USA TODAY Sports) (Geoff Burke/)

Fue a mediados de 2016, cuando a Boca lo dirigía Guillermo Barros Schelotto, adepto a la utilización de wines en su esquema preferido, el 4-3-3. Ahí, ante la posibilidad de salir a préstamo por seis meses o un año del Atlanta United, la dirigencia que entonces encabezaba Daniel Angelici aceleró, acordó los números de la cesión con el elenco de la Major League Soccer y los del contrato con su representante. En los hechos, era jugador del Xeneize. Sólo faltaba la firma, que nunca llegó.

“Tenía todo arreglado para ir a Boca, pero yo frené la operación”, confesó Héctor Villalba, aquel delantero vertiginoso que fue promovido por Ricardo Caruso Lombardi en su paso por San Lorenzo. El joven criado en el asentamiento 1-11-14 ubicado enfrente del Nuevo Gasómetro, fanático del Ciclón, se dejó llevar por el corazón a la hora de tomar la determinación. Vilallba: “Los que me conocen saben que nunca iba a jugar en Boca”, dijo entonces, cuando las negociaciones ya se habían esfumado.

“No me arrepiento, pensé como hincha”, aceptó, en una entrevista por Instagram con el periodista Leandro Alves. Finalmente, optó por ser prestado al Tijuana, de la Liga de México, para luego regresar al Atlanta United. En la actualidad, Tito, de 25 años, integra el plantel de Libertad de Paraguay, que compró su ficha en 4.000.000 de dólares, una cifra récord para la liga de aquel país.

Tito debutó en la élite a los 18 años, ante Estudiantes en agosto de 2012. El técnico era Ricardo Caruso Lombardi
Tito debutó en la élite a los 18 años, ante Estudiantes en agosto de 2012. El técnico era Ricardo Caruso Lombardi

Villalba jugó 118 partidos y anotó 16 goles con la camiseta de San Lorenzo. Luego fue transferido al Atlanta United a cambio de 2.5 millones de dólares. Sin embargo, su voluntad de volver a vestir la camiseta del club se mantiene intacta.

“Veo todo los partidos de San Lorenzo, de fútbol y también de basquet y de futsal; les tomé mucho cariño y me pone feliz que estén en lo más alto. Hace poco fui a Argentina por temas familiares y ahí surgió la posibilidad de volver porque hablé con Marcelo Tinelli, pero no se dio”, reconoció.

Más allá del corazón, existe un lazo extra: compartió entrenamientos y sintonía con los hermanos Óscar y Ángel Romero en la selección paraguaya. “Me llevo muy bien con ellos, hablamos seguido. Me ayudaron mucho a acomodarme acá. Sería lindo jugar con ellos en San Lorenzo. Sé que es difícil, pero soñar no cuesta nada”, concluyó.

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Fuente: infobae