La Justicia porteña dio un primer paso para investigar la polémica compra de 1.600 barbijos por parte del Gobierno de la Ciudad a la empresa Green Salud, del empresario Ignacio Sáenz Valiente. El fiscal Maximiliano Vence pidió ordenes de presentación en varias dependencias de la Ciudad de Buenos Aires y en la sede de la empresa, que no tenía ningún antecedente de compras al Estado y se había creado en octubre del año pasado.

La Justicia pidió recolectar pruebas en cinco lugares. Los agentes del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) fueron a Carlos Pellegrini 311, donde funciona la Subsecretaría de Sistema de Salud, la Dirección General Administrativa Contable y Presupuesto, la Dirección General de Recursos físicos en salud, y la Dirección General de abastecimiento en salud.

También hubo operativos en Monasterio 480, 1 piso, donde funciona la Subsecretaría de planificación sanitaria y gestión en red del Ministerio de Salud; en Rivadavia 524, donde funciona la Dirección General de Compras y Contrataciones del Ministerio de Hacienda; y en Belgrano 836. Allí funciona la Dirección General de Contaduría del Ministerio de Hacienda.

Los agentes del CIJ también fueron a las oficinas de Green Salud. Esa empresa, tal como adelantó Infobae, debutó literalmente con la venta de barbijos a la Ciudad, al menos con organismos oficiales. Este medio consultó con registros públicos y tampoco figuran compras o licitaciones previas con el gobierno bonaerense ni con el gobierno nacional.

La firma que vendió 1600 barbijos de la marca 3M a $3000, muy por encima del valor real pese a las condiciones de urgencia, está a nombre de Sáenz Valiente y de una empleada administrativa que aparece en otra docena de empresas creadas por ese mismo abogado.

Todas las empresas de Sáenz Valiente llevan la palabra “Green”. No es casualidad: el excéntrico abogado, que heredó la conducción del estudio tras la muerte de su abuelo y de una grave enfermedad de su padre, tiene un apodo muy particular: “El verde”.

¿Por qué? El motivo se remonta a fines de la década del 90’, cuando “El Potro” Rodrigo aparecía en los set televisivos con el pelo teñido de color verde. Sáenz Valiente, por entonces un joven de apenas 20 años, decidió imitarlo y apareció un día en el estudio con ese mismo look. A partir de ese día sus compañeros lo apodaron “El verde” y la palabra “green” apareció en una docena de sociedades.

La empleada administrativa que creó Green Salud junto a Sáenz Valiente también aparece en “Green Digital Services”, “Green Cocktails & Dreams Sa” y “Green Import & Export SA’, entre otras empresas.

Durante muchos años, Sáenz Valiente prácticamente no ejerció como abogado. En el estudio muchos empleados todavía recuerdan una anécdota cuando le tuvo que preguntar a su secretaria si estaba matriculado.

Hasta hace poco tiempo, en el estudio jurídico que conduce el abogado trabajaba Rodrigo Miguel, hermano del jefe de Gabinete del gobierno de la Ciudad. “Son muy amigos y tienen alguna sociedad en común”, dijo un ex empleado.

Por la polémica compra tuvo que presentar su renuncia el subsecretario de Administración del Sistema de Salud, Nicolás Montovio, un joven funcionario que tuvo un paso por el ministerio de Seguridad y tenía buenos antecedentes. El jefe de Gobierno Horacio Rodriguez Larreta aceptó su renuncia y ordenó realizar una investigación interna “para garantizar que no hubo perjuicios económicos contra el Estado”.

Llamativamente, ante el escándalo, la empresa de Sáenz Valiente ofreció donar los barbijos a la Ciudad, confirmaron fuentes oficiales consultadas por este medio.



Fuente: infobae