KABUL (AP) — Un reporte de la misión de Naciones Unidas en Afganistán mostró un descenso en el número de civiles muertos en actos de violencia durante los tres primeros meses del año, en comparación con el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, el texto publicado el lunes reflejaba que el conflicto sigue cobrándose un alto precio sobre la población civil.

En el primer trimestre de 2020 murieron 533 personas, incluidos 152 niños, y cientos más resultaron heridos. Eso supone un descenso del 29% en comparación con el mismo periodo de 2019 y es la cifra de muertos más baja en un primer trimestre del año desde 2012.

El mismo día que se publicó el informe, la policía de Kabul indicó que una bomba lapa pegada a un vehículo había estallado sin causar víctimas en la capital del país.

Los talibanes y otros grupos armados contrarios al gobierno, como la filial afgana del grupo extremista Estado Islámico, eran responsables de la mayoría -un 55%- de las víctimas civiles durante los tres primeros meses. El Talibán fue responsable de hasta 39% de víctimas civiles, según el documento, un aumento del 22% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

El portavoz talibán Zabihullah Mujahid rechazó el reporte de Naciones Unidas como un intento “de cubrir los crímenes diarios contra civiles cometidos por fuerzas estadounidenses y afganas”.

“Los afganos son testigos de que la mayoría de víctimas civiles se deben a bombardeos indiscriminados, ataques con cohetes contra pueblos y ciudades, así como redadas en viviendas civiles”, dijo Mujahid.

El reporte de Naciones Unidas atribuyó a fuerzas afganas y sus aliados el 32% de las bajas durante el primer trimestre de 2020. El documento también señaló que las fuerzas a favor del gobierno eran responsables de más bajas de niños que el Talibán y otros milicianos. Los menores fallecidos murieron sobre todo en ataques aéreos y por fuego indirecto durante operaciones de tierra contra milicianos.

Mujeres y niños seguían viéndose afectados de forma desproporcionada por la violencia, indicó el informe, añadiendo que la misión de la ONU había documentado la muerte de 152 niños y 60 mujeres en episodios de violencia entre el 1 de enero y el 31 de marzo.

El reporte también mencionó un preocupante aumento de la violencia en marzo, cuando se esperaba que el gobierno afgano y el Talibán iniciaran sus negociaciones tras la firma de un acuerdo de paz entre el Talibán y Estados Unidos a finales de febrero.

El enviado de paz de Estados Unidos, Zalmay Khalilzad, pidió el domingo a los líderes rivales del país que dejaran de lado sus diferencias para hacer frente a la pandemia del coronavirus y avanzar en el estancado trato con el Talibán.

Afganistán ha reportado 1.703 casos y 57 muertes de coronavirus.



Fuente: infobae