La hembra de tiburón gris Carcharinidae, se acercó a las costas de San Andrés para dar a luz pero fue asesinada junto a sus crías para presuntamente extraer sus aletas y venderlas en el mercado negro.
La hembra de tiburón gris Carcharinidae, se acercó a las costas de San Andrés para dar a luz pero fue asesinada junto a sus crías para presuntamente extraer sus aletas y venderlas en el mercado negro.

Un crimen ambientalista se cometió en la isla de San Andrés perteneciente al territorio colombiano cuando lugareños cazaron y mataron a una hembra de tiburón gris y sus cinco crías para, presuntamente, venderlas en el mercado negro.

Las macabras imágenes fueron reveladas a través de redes sociales donde se ve a la madre tiburón perteneciente a la familia Carcharinidae del género Carcharhinus, una especie protegida, siendo diseccionada en si vientre para extraer a sus cría, las cuales también murieron. Las aletas de los tiburones, cercenadas de sus cuerpos, completan el dantesco cuadro.

Las aletas cortadas de los cuerpos de la madre y sus crían dan pistas de las motivaciones del crimen contra estos animales en peligro de extinción.
Las aletas cortadas de los cuerpos de la madre y sus crían dan pistas de las motivaciones del crimen contra estos animales en peligro de extinción.

Tras conocerse las imágenes, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (Coralina) emitió una comunicación rechazando los hechos, que asocia a la práctica del “aleteo” -extracción ilegal de aletas de tiburón- la cual está prohibida por la legislación colombiana.

La corporación ambiental repudia este hecho en el archipiélago, ya que esta fauna marina se encuentra protegida por la Resolución 1633 de de 2007 del Ministerio de Ambiente, que prohíbe el aleteo del tiburón, y por la resolución 3333 de 2008 del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), que prohíbe el ejercicio de la pesca industrial o artesanal dirigida a la captura de tiburón en San Andrés, Providencia y Santa Catalina”, afirmaron en un comunicado.

Resaltó la entidad que el Tiburón Gris es una especie protegida que está clasificada como vulnerable por el Ministerio del Medio Ambiente colombiano al encontrarse el vía de extinción y que además hace parte del Libro Rojo del mar de los siete colores, como se le conoce a las aguas del archipiélago de San Andrés.

El tiburón gris es una especie protegida por el Ministerio del Medio Ambiente que la clasifica como vulnerable por estar en peligro de extinción.
El tiburón gris es una especie protegida por el Ministerio del Medio Ambiente que la clasifica como vulnerable por estar en peligro de extinción.

“Coralina no recibió denuncias oficiales a través de los canales institucionales, lo que impidió una reacción inmediata y oportuna para atender el presunto delito ambiental”, precisó la corporación en su comunicado.

Sin embargo, el caso está siendo investigado por los expertos de la corporación Carolina, que además anunció que se había convocado diferentes autoridades marítimas, ambientales y policivas para poder dar con los presuntos responsables de la muerte de estos tiburones.

Hacemos un llamado a la comunidad para que denuncie los hechos que atentan contra el medioambiente a la línea de emergencia de la Policía Nacional 123 para activar la ruta de atención”, concluyen.

Uno de los denunciantes por redes sociales fue el periodista de San Andrés, Junior García Anaya quien compartió las imágenes con el siguiente mensaje: “Así terminó tiburón hembra que se acercó a las playas del Sur de la Isla de San Andrés el día anterior, su objetivo era dar a luz, pero ni el animal ni sus crías tuvieron un final feliz, pues fueron asesinadas por las manos del hombre. Ya de paraíso no tenemos nada. INDIGNANTE”.

La muerte de esta hembra de tiburón gris causó revuelo en las redes y rechazo por parte de la comunidad ambientalista colombiana.
La muerte de esta hembra de tiburón gris causó revuelo en las redes y rechazo por parte de la comunidad ambientalista colombiana.

La práctica del aleteo- cazar tiburones para quitarles sus aletas- está prohibida en la legislación colombiana, sin embargo, el año pasado hubo una fuerte polémica por un decreto del Gobierno que supuestamente daba vía libre a esta práctica. Dicho decreto fue suspendido por los tribunales colombianos aunque el Gobierno alegaba que su fin era regular las cantidades permitidas de comercialización de los tiburones para su consumo, así como sus aletas, ya que estos animales hacen parte de la dieta de varias poblaciones isleñas que existen en Colombia.



Fuente: infobae