Por los efectos del coronavirus, se complica el negocio porcino por  menor consumo y la caída de precios al productor (REUTERS/Darley Shen)
Por los efectos del coronavirus, se complica el negocio porcino por menor consumo y la caída de precios al productor (REUTERS/Darley Shen)

La caída de hasta un 5% en el consumo de carne de cerdo, y principalmente de fiambres y embutidos, por el cierre obligado de la gastronomía de hoteles, bares y restaurantes, sumado a la imposibilidad de realizar servicios de catering, puso en dificultades al sector porcino que incrementó sensiblemente el número de cabezas en los establecimientos. Además, se sumó la marcada baja de un 10% que experimentó el precio del capón de cerdo en el último mes por la pandemia del coronavirus.

Juan Luis Uccelli, consultor pecuario y ex presidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP), explicó que “solamente por los feriados registrados desde mediados de marzo, se perdió una semana de faena porcina, lo que representó unas 160 mil cabezas que se quedaron en los establecimientos, incrementando el consumo de alimentos y complicando el sistema de entregas del sector que hace un gran aporte a la cadena alimenticia de la Argentina”.

Uccelli recordó además que “en los últimos doce meses, se registró una caída del 20% en el precio de la carne de cerdo, y tiene que ver, sin duda, con el valor que exhibió el cerdo en pie pero también por la suba del dólar; sin olvidar el impacto que tiene el exceso de feriados en el período marzo-abril de 2020”.

Según datos oficiales, en abril pasado se registró una merma del 3,7% en la producción de carne de cerdo
Según datos oficiales, en abril pasado se registró una merma del 3,7% en la producción de carne de cerdo

Más allá de las consideraciones expuestas, sin duda se hizo sentir en el sector porcino local, tal como sucedió a nivel internacional, la caída en la compra de fiambres que habitualmente disponen parrillas, hoteles, restaurantes, bares y también empresas que ofrecen servicio de catering, especialmente por el aislamiento social y obligatorio al que fue sometido la población desde el 20 de marzo pasado en el área metropolitana y en gran parte de las ciudades del interior. Esta actividad se lleva casi el 15% de la producción cárnica porcina y que por la cuarentena se redujo sensiblemente.

La demanda de carne de cerdo, con buenos cortes parrilleros en las góndolas de los supermercados, donde se registraron importantes ofertas que igualaron sus valores en buena medida con los precios de la carne de cerdo, siempre en un nivel inferior, llevó a que se recortara la salida de las bandejas con proteína porcina. Esto no solo sucedió en la Argentina, sino que también se replicó en otros países, también afectados por la pandemia, y con producción de cerdo.

Producción

Según los datos difundidos por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en abril pasado se registró una merma del 3,7% en la producción de carne de cerdo. Con un registro de 195 mil toneladas de carne con hueso durante el lapso enero-abril de 2020. Para el caso de la faena porcina, se constató una baja del 1,3% para el primer cuatrimestre del año, tras acumular una producción de 2,18 millones de cabezas faenadas.

Para el caso de la importación, entre enero-marzo se constató una caída del 41%, con la adquisición en el exterior de unas 5.818 toneladas, mientras que para la exportación se registró el fenómeno contrario, ya que hubo un incremento del 28% en el primer trimestre de 2020, tras cumplir con envíos externos por unas 6.859 toneladas.

A todo esto se le suma, la preocupación que experimentó el sector cárnico porcino por visualizar y computar una caída del 10% en los valores del capón durante el mes de marzo, vinculada al impacto que tuvo la pandemia sobre el precio en las góndolas. De esta manera se acentuó la baja de hasta un 5% en el consumo interno de carne de cerdo y productos derivados, hecho que dificulta sensiblemente los balances de los frigoríficos y establecimiento productivos de la cadena porcina.

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Fuente: infobae