Sebastián Abreu es uno de los grandes personajes que ha dado el fútbol sudamericano. El uruguayo no solo se caracteriza por su dotes como delantero y goleador, sino que también se ha destacado por ser un trotamundos del deporte y un referente con un gran carisma.

En diálogo con Fox Sports Radio, el atacante de 43 años contó varias anécdotas de sus inicios en el fútbol argentino, que fueron allá por 1996, cuando San Lorenzo le compró su pase a Defensor Sporting. Por aquel entonces, el jugador ya formaba parte de la selección uruguaya y resaltaba por sus grandes actuaciones.

En los días previos a viajar a la Argentina para sumarse al Ciclón, Abreu había regresado de Japón donde había jugado una serie de partidos con su Selección. Su ropa había quedado con la utilería del equipo Charrúa, por lo que tuvo que viajar sin botines. Su travesía hasta la Argentina significó una gran aventura.

“El secretario me agarró y me dijo ‘Seba, mirá que vas a Argentina y ahí te caen todos los periodistas. Cuando llegues al aeropuerto te van a abordar porque vas a un club grande, llegá bien vestido por favor, andá a comprar un traje’. Entonces fui con mi compadre al shopping y vi en la vidriera uno de color mostaza. Me puse una camisa negra y zapatos gastados porque no me da para comprar otros”, relató.

Luego, continuó: “Llegamos a Aeroarque y yo en el viaje me iba preparando, ya me hacía toda la película de que me iban a caer micrófonos de todos lados, que yo iba a hablar de que San Lorenzo es un club grande, de que tiene a (Oscar) Ruggeri, campeón del mundo. Yo iba con mi bolsito y, cuando se abrieron las puertas, no estaban ni los remiseros”.

A los 43 años, Abreu es jugador y entrenador de Boston River en Uruguay (EFE/Raúl Martínez/Archivo)
A los 43 años, Abreu es jugador y entrenador de Boston River en Uruguay (EFE/Raúl Martínez/Archivo)
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“Estaba cag… de calor con el traje y el bolso. Uno me chifló y me dijo ‘uruguayo’. Pensé que uno me había reconocido y me levantó la moral, pero era el que habían mandado del club a buscarme”, remató, entre risas.

Ese día, al delantero lo llevaron hasta Mar del Plata. El entrenador Héctor “Bambino” Veira había llevado al plantel a concentrar allí en la previa de un clásico del Huracán para alejarse del mal clima que había en Buenos Aires por el flojo momento del equipo. Al entrar al hotel, Abreu sintió la presión de ser “el nuevo”, pero pronto Ruggeri rompió el hielo y lo integró al grupo. “Entré y él dijo: ‘muchachos, este es el que nos viene a salvar’, y todos se rieron”, contó.

Finalmente, el ex River, Nacional, Botafogo y Rosario Central, entre muchos otros, dio detalles de la escatológica bienvenida que le dio un hincha de Boca la primera vez que pisó el estadio del Xeneize como jugador. “Cuando llegamos a la Bombonera me dicen : ‘Uruguayo bienvenido al fútbol argentino’. Cuando bajo del micro, un ‘gallardo’ acá, verdolaga, como el de los Cazafantasmas, parecía que lo hubiera engendrado al pollo ese, lo preparo tres días ¡Un asco!”, recordó el actual jugador y entrenador de Boston River de Uruguay.

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Fuente: infobae