Las autoridades peruanas aumentaron a 1.743 las líneas teléfonicas suspendidas temporalmente por efectuar llamadas perniciosas a las centrales de emergencia sobre el covid-19 en los primeros tres meses de la pandemia, informó el domingo el gobierno.

“Un total de 1.743 líneas fijas y móviles han sido suspendidas en lo que va del Estado de Emergencia”, luego que en mayo se detectaron 646 llamadas malintencionadas, según un reporte del ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Los infractores deberán abonar una multa equivalente a 60.000 dólares para anular la suspensión, que regirá durante un mes. El alto monto de la sanción equivale en la práctica a perder el uso de la línea.

“En medio de la pandemia que vivimos actualmente todos los peruanos, las centrales de emergencia representan la oportunidad para salvar la vida de cualquier ciudadano que requiera atención médica inmediata o socorro en situaciones de alta peligrosidad”, advirtió Patricia Díaz, directora de fiscalizaciones del ministerio.

Las centrales de emergencia que recibieron la mayor cantidad de llamadas son las de la Policía Nacional y el servicio de urgencias médico.

La autoridad peruana dividió las llamadas perniciosas entre “falsas, perturbadoras y silentes”, aunque no brindó una estadística ni contenido de las mismas.

Perú es el segundo país de América Latina con el mayor número de casos confirmados del nuevo coronavirus, con 196.515 contagios, y en decesos suma 5.465 desde el 6 de marzo.

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Fuente: infobae