Alemania tiene previsto recibir a unos 1.500 migrantes que se encuentran actualmente en las islas de Grecia tras los incendios del campo de Moria en Lesbos, donde este martes están prevista manifestaciones para exigir la partida de las 12.000 personas que quedaron sin refugio.

Se tratará sobre todo de familias con niños que fueron reconocidos como refugiados por las autoridades griegas, precisó esta fuente. Alemania ya previó tomar a cargo entre 100 y 150 menores aislados evacuados del campo de Moria en el marco de una iniciativa conjunta con Francia.

Tras el incendio del campo de migrantes más grande de Europa en la noche del 8 al 9 de septiembre, la presión ha crecido sobre el gobierno alemán para que reciba a algunas de las más de 12.000 personas que se encuentran sin refugio en la isla del mar Egeo.

Hasta el momento, las autoridades alemanas insistieron en la necesidad de encontrar una solución a nivel europeo para esta complicada cuestión que divide a los 27 miembros de la UE desde 2015.

En Lesbos, los habitantes estaban llamados a manifestarse el martes para exigir el “alejamiento de los migrantes”.

A poca distancia de las ruinas de Moria, el campo devastado por un incendio, algunas familias de solicitantes de asilo hacen fila para entrar en el nuevo campamento, que se instaló a toda prisa a plena luz del sol después del incendio, indicó un periodista de la AFP.

“La entrada de los solicitantes de asilo en el nuevo campamento no es negociable”, dijo a los medios de comunicación en Lesbos el ministro de Protección Ciudadana, Michalis Chryssohoidis.

Las autoridades griegas están distribuyendo un documento en inglés, francés, farsi, urdu y árabe a los miles de migrantes que se han quedado sin hogar desde el incendio para alentarlos a ir al campamento temporal.

“Por favor, proceda inmediatamente a entrar en el campamento. Su estancia en este campamento es obligatoria para garantizar unas condiciones de vida decentes, por razones de salud pública y personal, y para reiniciar el procedimiento de asilo”, dice el documento, traducido del inglés por la AFP.

“En el campo, estará completamente a salvo”, prometen las autoridades griegas.

Los incidentes entre solicitantes de asilo y residentes, incluidos partidarios de la extrema derecha, han sido frecuentes en la isla desde el año pasado, y muchos residentes se oponen a retener migrantes en Lesbos.

El prefecto del Egeo del Norte, Kostas Mountzouris, uno de los más firmes opositores al plan del gobierno para establecer un campamento cerrado en la isla, pidió a empresarios y profesionales que se manifestaran el martes para pedir una “normalización” de la situación y “el alejamiento de los inmigrantes de la isla a bordo de barcos”.

Desde hace varios meses, el gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis planeaba construir un campamento cerrado en Lesbos para aliviar la congestión de Moria.

Y ahora que ese campo fue destruido, el primer ministro confirmó que pronto se reconstruirá un campamento y pidió una participación más activa de la Unión Europea.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, estará en Atenas el martes para hablar en particular de la situación en Lesbos.

El vicecomisario europeo ya dijo estar “abierto a la idea” de la participación de la UE en la gestión del futuro campamento. Y la Comisión Europea adelantó al 23 de septiembre la presentación de su esperado proyecto de reforma de la política de migración en la UE.

El director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Antonio Vitorino, también se pronunció a favor de “soluciones duraderas”, aunque “la prioridad es satisfacer las necesidades inmediatas de los migrantes y refugiados en Lesbos”.

– El nuevo campamento “un segundo infierno” –

En la carretera que bordea el mar cerca de Mitilene, la capital de la isla, las gasolineras, supermercados y otras tiendas permanece cerradas, indicó un periodista de la AFP.

Sentado en una esquina a la sombra, Vany Bikembo, un mecánico de 25 años que llegó hace un año de la República Democrática del Congo, lleva aquí “seis días ” desde el incendio que asoló el “infierno” de Moria.

Para él, el nuevo campamento temporal “es un segundo infierno”.

“En Moria, la vida era un desastre (…) Era un infierno. Sin agua, sin comida… Allí, es un segundo infierno”, dice.

“Así que vengo aquí… sigo viendo gente, coches entrando… No, no voy a entrar ahí”, afirma.

“Estamos en el siglo XXI, ¿cómo tratamos a la gente?” dice sentado a su lado su compatriota Ange, un ingeniero de 23 años.

“No somos animales”, asegura. “No hay ningún hospital aquí, no hay baños, ¿cómo vamos a vivir?”, se pregunta, pidiendo ayuda a la UE.

Sólo 800 migrantes, en su mayoría familias, se instalaron hasta ahora en las tiendas blancas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), según cifras del ministerio de Migración obtenidas por la AFP el lunes por la noche.

“Hemos preparado este campamento para que puedan esperar con total seguridad y salir de Lesbos lo más rápido posible, de acuerdo con los procedimientos legales. Solo si vienen al campo se completarán los procedimientos para salir de Lesbos”, advirtieron las autoridades griegas.

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Fuente: infobae