SAN JUAN (AP) — Una terapeuta respiratoria que atendió a los dos primeros pacientes de COVID-19 hospitalizados en Puerto Rico se convirtió el martes en la primera persona del territorio estadounidense en vacunarse contra el virus.

Yahaira Alicea atendió a una pareja italiana que visitó la isla a bordo de un crucero en marzo. La mujer murió más tarde. Alicea dijo que fue un momento de miedo para ella, que le pesaba física y emocionalmente, e instó a todo el mundo a vacunarse.

“Eso queremos, que esta pandemia se termine”, afirmó. “No tengan miedo”.

Una asistente sanitaria se acercó a Alicea con la jeringuilla, y ambas sonrieron. “Hagamos historia”, dijo.

El suceso fue celebrado por muchos en la isla de 3,2 millones de habitantes, que hace poco endureció sus medidas para combatir un auge en los contagios y muertes por coronavirus. Puerto Rico ha reportado más de 107.000 casos confirmados o probables del virus, así como más de 1.280 muertes.

Alicea se vacunó al día siguiente de que llegaran a Puerto Rico los aviones de FedEx con más de 16.500 dosis de la vacuna de Pfizer. Se esperaba que esta semana llegara otra remesa con más de 13.600. La vacuna se distribuirá a 65 hospitales de la isla, según la gobernadora, Wanda Vázquez.

En un principio, Alicea iba a vacunarse el lunes, pero la oficina de Vázquez pidió retrasar el acto hasta el martes, según fuentes hospitalarias. La decisión fue criticada por muchos en medios sociales, que cuestionaron los motivos por el retraso y dijeron que no había tiempo que perder.

Los primeros de la lista para las vacunaciones son los trabajadores sanitarios, equipos de emergencias, empleados de hospitales y los que viven o trabajan en residencias o albergues. Los siguientes serán policías, empleados del Departamento de Educación y otros trabajadores considerados como esenciales, seguidos de personas con sistemas inmunitarios comprometidos, problemas cardiacos o enfermedades crónicas como la diabetes.

En total, se estima que el proceso de vacunación durará hasta mediados de 2021. Las autoridades esperan inmunizar al 70% de la población puertorriqueña.

Entre los que celebraban la llegada de la vacuna estaba Daniel Colón Ramos, cofundador de CienciaPR, un grupo sin fines de lucro de científicos puertorriqueños y que también presidirá una coalición de científicos para asesorar al gobernador electo de la isla.

“Es la luz al final del túnel después de un año donde vimos cómo se ve un mundo sin vacunas…, un mundo con miedo, un mundo con mucho sufrimiento”, dijo. “Ahora finalmente tenemos una herramienta basada en ciencia… que nos permite hacerle frente a la pandemia del siglo”.

Muchos puertorriqueños han puesto en duda que el gobierno esté preparado para almacenar las vacunas, que necesitan una temperatura mucho más baja que la que permiten la mayoría de congeladores, dado que la compañía eléctrica local aún sigue sufriendo apagones más de tres años después de que el huracán María golpeara la isla como una peligrosa tormenta de categoría 4.

Las autoridades han dicho que la Guardia Nacional puertorriqueña ha comprado cuatro congeladores con capacidad de almacenar 300.000 dosis cada uno.



Fuente: infobae